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DÍA DE LA MEMORIA, POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA

Esta efeméride, responde a la voluntad de compartir una reflexión crítica ante los acontecimientos de nuestra historia que fueron una violación de derechos humanos sostenida y socialmente traumática. Es el día consagrado a la Memoria y de repudio al golpe cívico militar eclesiástico, que concretó el segundo genocidio de nuestra historia, arrasando con toda una generación de jóvenes militantes, referentes sindicales, sociales y políticos.

Es una fecha profundamente cargada de contenidos políticos y al mismo tiempo de enormes compromisos, de intensos afectos y de mucha solidaridad. Es también la presencia viva de la prédica incansable de los Organismos de Derechos Humanos, de las Madres, las Abuelas, los Familiares, los Hijos y de todos aquellos que bregamos por las políticas de Memoria Verdad Justicia y por la defensa irrestricta de los derechos humanos.

El 24 de marzo de 1976, como en otras oportunidades, pero nunca tan horrendo, las minorías irrespetuosas y cobardes, escondidas tras los uniformes, irrumpen en la vida de los argentinos, suprimiendo la democracia, usurpando las instituciones, marginando la constitución e ignorando la ley.

Se implementó una política de represión ilegal contra todo aquel que pensara distinto, el saldo trágico fue el de miles de desparecidos, víctimas de torturas, niños robados, exilios, cárcel, campos de concentración….  Toda clase de agravios, calumnias y rumores eran vertidos por los argumentadores del odio y la mentira.

En aquella época no sólo se reprimía y violaban los derechos humanos más elementales, el plan estaba urdido para suprimir por un lado y apoderarse por el otro. Se olvidaron de la nación en beneficio de intereses particulares. Así el país, se transformó en un paraíso de negocios para unos pocos y un banco de prueba para el poder imperial. Como consecuencia de ello el sector productivo fue casi anulado, desnaturalizado el crédito oficial, se destruyó a la industria nacional, fueron avasalladas las economías regionales, subordinando la capacidad de gestión a intereses extraños.

La consigna de Memoria Verdad y Justicia, que las organizaciones de DDHH y los familiares de las víctimas del terrorismo de estado, usan en la interminable lucha que desarrollan, son mucho más que palabras, encierran dolor, ausencia y muerte. Comprenden, además, del compromiso de sanción para los responsables de crímenes atroces, la obligación de evitar que vuelva a suceder.

Más allá de que en la actualidad se pretenda imprimir ritmos diferentes, desandar lo realizado, el camino emprendido parece que no se puede interrumpir, aunque para seguir se deba seguir empujando el carro, al que diariamente se le ponen piedras en el camino. Aunque se pretenda cambiar los paradigmas judiciales, intentando hacer prevalecer otras causas, regateando recursos, aduciendo “razones de agenda”, negando vínculos; tal vez produzcan demoras, pero nunca podrán detener la historia.

Organismos de derechos humanos este año han resuelto agregar al habitual reclamo la consigna CORPORACION JUDICIAL NUNCA MAS. Esto significa marcarle al Poder Judicial en general y particularmente a la Corte Suprema de Justicia, la del 2×1, probadamente corrompida según lo demuestran los informes obtenidos por escuchas telefónicas de veracidad indubitable, algunos casos en los que se dañó a víctimas y/o familiares y a la sociedad en su conjunto, conculcando derechos negando necesidades, alegando falsedades, privilegiando poderosos.

 A las causas por delitos de lesa humanidad en la última dictadura, se le suman entre otras la denuncia por las torturas en Malvinas, la demanda por la libertad de Milagro Sala y todas las presas y presos políticos, la proscripción de Cristina Kirchner, la falta de celeridad y precisión en la investigación del intento de magnicidio.

El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia debe ser un día de reflexión y análisis crítico para toda la comunidad, la Memoria no puede ser solamente la repetición, año tras año, de lo que pasó en ese tiempo a lo largo y ancho del país, como un relato puntual del horror, porque el dolor no es un valor, ni debe ser considerado como un principio memorial que sustituya a la razón.

No debemos engañarnos, el recuerdo vacío es como el olvido, nos impone una versión del pasado y genera un vacío ético, que nos lleva aceptar un presente, a la resignación y declinación de objetivos.

En esta fecha particular, convocamos a memorar un nuevo aniversario, reflexionando, para seguir alimentando la Memoria, debatiendo con nuestras organizaciones y de cara a la sociedad, una vez más, la posibilidad de recrear los sueños emancipatorios que alentaron a aquella generación diezmada por el terrorismo estatal, a soñar una sociedad de iguales.

En este debate será necesario profundizar las ideas centrales y constitutivas del modelo alternativo. Esa nueva sociedad, en el marco de un Estado Social de Derecho, debería estar signada por la cooperación entre los pueblos en las relaciones sociales de producción y de distribución de la riqueza común, la igualdad entre los géneros y la interculturalidad.

La memoria, debe ser algo más que el mero recuerdo, para que se convierta en conciencia nacional. Debe ser un acto de recreación del pasado, desde la realidad presente y el proyecto de futuro. Desde los sucesos actuales debemos interrogar al pasado. El NUNCA MAS, debe ser comprensivo no sólo de las dictaduras militares y el sufrimiento ocasionado, sino también de los herederos que en el sistema “democrático” vuelven para imponer sus objetivos.

Juntarnos para evocar, debe servirnos para generar la conciencia que nos imponga convocarnos para resistir y unirnos para triunfar. –

ESPACIO CULTURAL

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Las notas publicadas son colaboraciones ad-honorem. Propiedad intelectual en trámite. Los artículos firmados son responsabilidad del autor y no representan la línea editorial de la publicación. Se pueden reproducir citando la fuente. 

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